Criar Caballos es Servir a la Patria

Desde los tiempos en que se inició en nuestro país como un deporte totalmente amateur, el polo ha recorrido un largo camino. No sólo como entretenimiento sino como medio de vida de mucha gente que hace de él su oficio. Hoy son muchas las personas que lo llevan en su sangre y generan a la vez una industria que contribuye su grano de arena al progreso económico del país.

De la mano de este deporte, los criadores de caballos de polo han sabido encontrar el equilibrio entre el hobby y el negocio, apostando para ello una buena cuota de pasión, esfuerzo, dedicación y recursos económicos, aun cuando para eso dejen de llevar a cabo actividades más seguras como la agricultura o la ganadería. Es de destacar el coraje de estos criadores al embarcarse en proyectos de largo plazo, ya que desde que uno toma la decision de producir un caballo hasta que lo llega a ver jugando polo de alta competición pasan no menos de siete años. Para cualquier emprendimiento, esta espera requiere de paciencia, compromiso, visión y fe en el futuro que no cabe menos que destacar.

En un momento en el cual nuestro país necesita más que nunca de ese espíritu emprendedor de sus habitantes, queremos rendir tributo a todas las personas que conforman la industria de la cría de caballos de polo en la Argentina. En este mundo incierto, de fortunas y precios cambiantes, sólo la metódica aplicación de las mejores prácticas, la busqueda permanente de la excelencia, y la mirada puesta en el largo plazo trae los mejores frutos. Es nuestro sincero deseo que todos ellos puedan sentirse orgullosos de sus crías, ya que haciéndolo están contribuyendo al progreso de nuestro país.