Historia de los Remates de Polo

La historia de nuestros diez remates es de alguna manera la historia del gran cambio en la comercialización de caballos de polo en Argentina en los últimos diez años.

Hasta fines de los noventa, el mercado de potrancas y potrillos de polo de dos años casi no existía, y la razón era muy simple: no había confianza de que un criador ofreciera a la venta lo mejor de su cría; la regla general era que todos se quedaban con lo mejor (las más lindas y las de mejor sangre) e intentaban colocar el remanente, o más comúnmente llamado “descarte”.

En el año 1999, a Gonzalo Tanoira se le ocurre hacer un remate de potrillos de 2 años, y, para escaparle a ésta práctica antes mencionada, ofrece a la venta el total de su producción anual mediante el sistema 2x1, en donde los caballos se presentan en lotes de dos, al bajarse el martillo el comprador elige uno y el que queda se vuelve al campo. Era una manera simple de ofrecer todo, pero de vender sólo la mitad.

El resultado fue sumamente positivo, desde el primer remate, y sirvió para abrir camino a muchos criadores y para consolidar el mercado de potrillos y potrancas de dos años. La prueba de ello hoy, diez años más tarde, son los más de 15 remates durante la temporada de primavera, que incluye todo el arco de criadores de caballos de polo de la Argentina.

En 2008 nos dimos cuenta de que, dado que nuestros pedigrees y nuestras líneas de sangre eran sumamente conocidas, ya no había necesidad de traer todo, y de vender la mitad. Decidimos vender sólo lo mejor. Y nos dimos cuenta de que el “éxito” de un remate no es simplemente cuando se vende bien, sino que cuando quien compra obtiene un buen resultado con lo que compró. Casi todas nuestras potrancas vendidas son hoy donantes de crías grandes, medianas y chicas, y eso es para nosotros quizás el mayor motivo de orgullo, y nuestros padrillos prestan servicios en muchos centros del país.

Los compradores están contentos con lo que compraron, y ese es para nosotros el verdadero éxito. Es por eso que a la hora de los agradecimientos, el primero sea para ellos: quienes compran en nuestro remate son quienes hacen posible que nosotros sigamos criando como lo hacemos.

A nuestra gran familia, veterinarios, peones, petiseros, encargados, domadores, herreros, etc., por estar en todo momento junto a nosotros. 

A todos los jugadores que exhiben nuestros caballos en el mejor polo del mundo, mostrando mejor que nadie todas sus cualidades.

Y por último a nuestro padre, que supo transmitirnos su gran amor por los caballos y por el campo, y nos enseñó, mejor que nadie, que la cría de caballos de polo es solo un instrumento para cultivar las relaciones humanas y para mejorarnos día a día como personas.