La Historia de Pucará

El origen de uno de los mejores padrillos de polo del mundo. 

En el ano 1980, jugando el torneo del 9 de Julio en Magdala, a Gonzalo Tanoira se le quiebra una yegua nueva, de 4 anos y medio. Se llamaba la Rubia y era de la Cría de los Dowling. Mientras debatía con algunos amigos sobre los riesgos que implicaba cargarla en un camión y llevarla de vuelta a Tortugas, de donde venía, el Gordo Barrantes le dijo “dejámela aca en la quinta”. Gonzalo le agradeció el gesto y le dijo que ya que la yegua iba a quedar ahí, si podía darle servicio con el padrillo zaino que el gordo le había mostrado un par de días antes, y que le había gustado mucho. El “zaino” no era otro que Sequito, un hijo de Sheet Anchor que estaba en la manada del Gordo desde hacía no mucho tiempo.

Tres anos después, el Gordo lo llama a Gonzalo para decirle que la yegua se había muerto y le había dejado dos machos. “Que mala suerte, Tanoira. Te los mando a La Fe”. Da la casualidad que una semana antes de que llegaran los dos caballos a La Fe, en el mes de Octubre de 1983, a Gonzalo se le había muerto su único padrillo, llamado Briboncillo. En esa época todos los padrillos para las crías de polo eran SPC, y darle servicio a una yegua con un padrillo que no fuera puro era directamente un sacrilegio. Sin embargo, Gonzalo, al ver lo lindo que era el macho más grande que había venido de “El Pucará”, el campo nuevo del Gordo y Susie (de ahí su nombre), vió que estaba entero y lo largó al potrero con la manada. Vale aclarar que en el ano 1983 la manada de Gonzalo Tanoira constaba de 5 yeguas.

Todo lo que vino después es historia conocida. Pucaráes quizás el padrillo más exitoso en la historia del polo. Tiene más de 70 hijos y nietos jugadores del Abierto de Palermo, es padre de yeguas inolvidables como la Pastora, Llanura, Yapa, Rusita, Siberia, Brahma, Xelene, Arandela, Luna Llena, Jazz, y padre de padrillos que hoy en dáa están empezando a descollar como Guindado, Pícaro, Durazno, Mineral, Bolche y otros. Fue un aporte fundamental para convertir a la Cría Tanoira en lo que es hoy, como así también estar presente en muchas líneas de sangre de criadores de la talla de Gonzalo Pieres, Mariano Aguerre y Nick Manifold, amigos del Gordo, de Gonzalo y también nuestros.

Quisimos compartir esta historia por varios motivos: antes que nada, porque hay muchos que no la conocen; en segundo lugar, para resaltar la incidencia que tiene la suerte en la cría de caballos, y por último, para no olvidar que Pucará existió como consecuencia de una gran amistad entre Gonzalo y el Gordo, dos apasionados por los caballos, y que, a fin de cuentas, eso es lo más importante.

Si el cielo de los caballos es el mismo que el de los hombres (ojalá que si), seguro que los tres nos estarán mirando desde ahí, exigiéndonos la misma dedicación, entrega y pasión que ellos pusieron para criar caballos de polo.